Cómo puedes ahorrar energía

Ahorro energético
La energía es el centro de todas nuestras actividades diarias, la que alimenta todos los aparatos y máquinas que utilizamos a lo largo del día y la que nos permite disfrutar de nuestra vida con muchas comodidades. Todo gira en torno a ella, aunque no nos demos cuenta.

Tampoco nos damos cuenta de cómo el consumo de energía crece a pasos agigantados en España. No solo nos referimos al consumo de las grandes empresas e industria, sino al de los hogares y familias, que ya representa un 20% de la energía total que se emplea en el país.

Según un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), cada vivienda española consume de media al año 9.922 kilovatios-hora (kWh), lo que equivale a 0,85 toneladas de petróleo o, lo que es lo mismo, a emitir 1.240 gramos de CO2 a la atmósfera. A simple vista, parecen solo cifras, pero sus consecuencias tienen un alcance mundial y se traducen en contaminación, cambio climático y  muchos millones de euros malgastados innecesariamente.

Por eso es tan importante que todos tomemos conciencia de la importancia de le eficiencia energética y actuemos en consecuencia. Por si te estás preguntando qué es la eficiencia energética exactamente, haremos una pequeña aclaración y diremos que se basa en hacer un buen uso de la energía, tomando conciencia del malgasto y evitándolo por todos los medios posibles. La eficiencia energética busca reducir el consumo y habituar al usuario a consumir solamente la energía que necesita, no más.

En esta línea, el  Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos (CICE) ha realizado una gran labor publicando una guía con 250 medidas de eficiencia energética en edificios (en el marco del proyecto europeo TRIBE). Dentro del documento, las medidas siguen diferentes criterios de clasificación, para que cada persona o entidad pueda encontrar fácilmente las que más se adaptan a su ámbito. Estas clasificaciones responden por ejemplo, al tipo y uso del edificio (oficina, vivienda, centro educativo, etc.), al elemento sobre el que se desea aplicar (electricidad, calefacción, refrigeración, etc.), al periodo (a largo o corto plazo) y a las personas que pueden llevarlo a cabo (propietario, gestor, usuario, etc.).

A continuación, vamos a destacar solo algunas de las medidas de ahorro energético que recoge la guía, pero se puede consultar completa o descargarse en el siguiente enlace:  www.tribe-h2020.eu/250measures

Cómo ahorrar energía

- Asegurar que la caja de la persiana está bien aislada, ya que a menudo es un punto de fuga.
- Llevar a cabo un buen mantenimiento de las ventanas, para prevenir grietas, deterioros o problemas en el cierre y evitar de esta forma el contacto con el exterior.
- Localizar y sellar las fugas de aire situadas en las cavidades del edificio (más allá de puertas y ventanas, hay muchas otras posibilidades: techo, desagües, tuberías, huecos para cableado, puntos de unión de dos materiales, etc.).
- Apagar el aire acondicionado cuando se sale de una habitación, aunque sea por poco tiempo. De hecho, se recomienda apagarlo 20 minutos antes de abandonar la estancia, ya que el aire se mantendrá frío.
- Los ventiladores pueden bajar la temperatura de una habitación entre 3 y 8°C, lo que permite evitar o reducir el aire acondicionado.
- Ajustar la temperatura adecuadamente. En verano no se recomienda bajar de los 25°C y en invierno no se recomienda sobrepasar los 21°C. Respetar esto significa un ahorro energético de entre el 6 y el 8%.
- Se recomienda instalar termostatos programables, prestando especial atención al lugar en el que se colocan (sin luz solar directa, lejos de corrientes de aire, sin muebles que bloqueen, etc.).
- Revisar y garantizar el correcto funcionamiento de los sensores y reguladores de temperatura de los equipos de climatización.
- Instalar amplificadores en los radiadores. Estos recuperan el calor que se queda atrapado detrás del radiador y lo distribuyen por la habitación.
- Ajustar bien el punto de referencia del agua caliente. Cada aumento de 10°C en la temperatura del agua, provoca un 15% de consumo extra de energía.
- Aislar adecuadamente las tuberías e instalar la caldera o acumulador lo más cerca posible de los puntos finales de consumo para evitar pérdidas de calor.
- Instalar válvulas mezcladoras termostáticas en los depósitos de agua caliente. Este elemento permite mezclar el agua fría con la caliente de forma automática, acelerando el ajuste de agua caliente en el grifo y evitando que desaprovechemos una gran cantidad mientras se regula.
- Reparar inmediatamente el goteo de un grifo, puede llegar a desperdiciar hasta 5.000 litros de agua al año.
- Distribuir la iluminación de manera que pueda concentrase solo en una zona o zonas o en todo el espacio en general, para poder encender de forma independiente solo la parte necesaria según la tarea que se esté realizando. Instalar también reguladores de intensidad.
- Tapar los líquidos y envolver los alimentos guardados en la nevera, ya que  estos liberan vapores que aumentan la carga de trabajo de este electrodoméstico.

Por supuesto, la lista de medidas para el ahorro de energía continúa hasta sumar 250. Otros ejemplos básicos, pero muy útiles y que pocas veces tenemos en cuenta son: limpiar a menudo los cristales para aprovechar al máximo la luz solar, limpiar correctamente los aparatos de luz para que dejen pasar la mayor cantidad posible, utilizar regletas para apagar varios aparatos con un solo clic, utilizar el programa económico en todos los electrodomésticos (lavadora, lavavajillas, horno, etc.) o ducharse en vez de bañarse y reducir el tiempo de esas duchas a 5 minutos (solo con esta última medida, se pueden ahorrar 14.000 litros de agua al año). Con estas, y muchas otras sencillas medidas con las que se ahorra en luz, agua y energía en general, el consumo de energía en una vivienda se puede reducir hasta un 40%.

Por otra parte, la guía también recoge numerosas medidas aplicables a otro tipo de espacios (públicos, educativos, laborales, etc.), como optimizar la iluminación de seguridad, configurar el modo ahorro de energía en cualquier equipo (ordenadores, impresoras, fotocopiadoras, etc.), apagar la pantalla del ordenador cuando se hacen paradas cortas (10 minutos o más) y utilizar un protector de pantalla negro y estático, que es el que menos consume.

Además, desde DPV Servicios Eléctricos queremos hacer una última recomendación, útil tanto para viviendas particulares, como para comunidades de vecinos o empresas. Desde nuestra empresa, podemos realizar un estudio energético de tu espacio de forma gratuita, para ayudarte a saber cómo ahorrar luz y gas. Somos empresa delegada de Fenie Energía, por lo que estamos especializados en la asesoría energética y en la comercialización de luz y gas.

Publicar un comentario


Safe Creative #1512290212159

Este sitio emplea cookies como ayuda para prestar servicios. Al utilizar este sitio, estás aceptando el uso de cookies. OK Más información