¿Qué calefacción instalar?

Frío, viento,  lluvia, nieve… llega el invierno y todos tenemos claro que queremos contar con ese gran aliado que es la calefacción, pero ¿cuál es el mejor sistema de calefacción? Este es el punto que no solemos tener claro y, lamentamos decirte que no hay una respuesta rotunda, sino que dependerá principalmente de las características del espacio, de las necesidades que tengamos y de la inversión que estemos dispuestos a realizar.

Además, a la hora de decidir qué sistema de calefacción instalar habrá que tener en cuenta muchos otros aspectos como: el tamaño del espacio y su orientación, el uso que le vamos a dar y el tiempo durante el que será necesario calentarlo, el tipo y la calidad de los aislamientos existentes, el nivel de dificultad para instalar el sistema, los costes de mantenimiento que conllevará, el clima de la zona, si es un sistema económico, si respeta el medio ambiente, si existen ayudas económicas de algún tipo para su instalación, el precio de la energía que consumirá… Como ves, la lista de factores a tener en cuenta es muy extensa, por eso queremos ayudarte y darte toda la información posible en este post; para que tomar la decisión te resulte lo más sencillo posible.

Tanto si quieres elegir un sistema de calefacción para casa, como un sistema de calefacción para una oficina o local comercial, existen varios tipos de calefacción:

Calefacción por aire (bomba de calor)

Calefaccion bomba de calor en salon
Si estás pensando en instalar una calefacción de bajo consumo, la calefacción por aire puede ser una buena opción. Este sistema funciona mediante el ciclo conocido como aerotermia, que con un mismo aparato, permite disponer de calefacción y aire acondicionado. Este sistema cuenta con un fluido refrigerante en el interior, que circula a baja temperatura y a baja presión. Cuando el sistema se pone en marcha, aspira aire del exterior y absorbe o expulsa calor en el aire, haciendo que cambie de estado. Es decir, en invierno libera calor, calentando el aire y ofreciendo calefacción; mientras que en verano absorbe el calor presente en el aire y lo enfría, dando lugar al aire acondicionado.

La aerotermia es una tecnología limpia y un sistema de calefacción ecológica, ya que extrae hasta un 77% de la energía del aire. Además, es un sistema muy eficiente, ya que aunque parezca mentira, es capaz de producir entre 2,5 y 5 veces más energía de la que consume. Por otra parte, la energía de la que se alimenta es gratuita, ya que la obtiene del aire, el único gasto se encuentra en la electricidad que consume para bombearla y transformarla.

Es un sistema muy recomendable para climas templados o para interiores que no son no extremadamente fríos. También es muy útil en espacios abiertos, donde el aire caliente puede circular y difundirse con facilidad. Por el contrario, no es recomendable en espacios muy divididos, en los que el aire no puede circular, porque sería necesario un aparato en cada habitación y esto multiplicaría el consumo de electricidad y, por tanto, el gasto. Otro aspecto a tener en cuenta es el clima, ya que si se somete a temperaturas muy frías, se puede acumular hielo en los compresores y la calefacción no funciona hasta que se derrite. Por último, también se deben tener en cuenta los problemas de salud, ya que estos aparatos exigen una limpieza periódica para evitar que se acumule suciedad y provoque alergias. Tampoco son recomendables para personas con enfermedades respiratorias, debido a la sequedad del aire que generan.

Calefacción eléctrica (convectores o acumuladores)


Casa con calefaccion electrica
Al igual que el resto de los sistemas de calefacción, este tiene una serie de ventajas y desventajas que será necesario valorar para tomar una decisión. La calefacción eléctrica es un sistema cómodo, ya que su instalación es sencilla y el suministro es ininterrumpido, es decir, no es necesario estar pendiente de rellenar depósitos o cambiar bombonas. Por otra parte, se considera una energía limpia, ya que genera calor sin dar lugar a residuos ni olores.

En el otro lado de la balanza se encuentran el consumo energético elevado y el precio, ya que resulta ser uno de los sistemas más caros del mercado. Es necesario conectar estos aparatos a la red eléctrica para que funcionen, por lo habrá que tratar de minimizar los costes escogiendo la tarifa de luz más adecuada.

Este sistema es recomendable para lugares con climas templados o más bien cálidos y también para espacios pequeños, que se calientan fácilmente. Por otra parte, es el más indicado, por ejemplo, para segundas residencias, que se van a calentar solo en momentos puntuales.

Existen principalmente dos tipos de calefacción eléctrica:
Convectores: funcionan mediante una resistencia que calienta el aire frío que entra y circula dentro de los convectores, para al instante expulsar aire caliente.
Acumuladores: cuentan con resistencias eléctricas que calientan el núcleo acumulador y almacenan el calor, liberándolo después.

Emisores termoeléctricos (radiadores de bajo consumo)

Radiador bajo consumo en oficina
Aunque tienen un nombre que suena muy moderno, responden a uno de los sistemas más antiguos. Funcionan mediante una resistencia eléctrica, que calienta un aceite térmico. La instalación es muy sencilla y no requiere obra, ya que se trata de radiadores independientes que se conectan a la red eléctrica. Además, estos radiadores de bajo consumo son silenciosos y tienen la ventaja de continuar desprendiendo calor aunque lleven varias horas apagados, debido a que la temperatura del aceite va descendiendo de forma gradual. Tal y como indica su nombre, su consumo y, por tanto, el gasto que generan, son más bajos que los de otros sistemas de calefacción. En contrapartida, no son programables ni para el encendido ni para el apagado.

Se recomiendan para espacios pequeños y recogidos, que resultan fáciles de calentar; ya que en superficies amplias no son tan efectivos.

Calefacción suelo radiante eléctrico

Vivienda con calefaccion suelo radiante
A diferencia del anterior, la calefacción por suelo radiante eléctrico es uno de los sistemas más modernos. Es un tipo de calefacción que se instala bajo el suelo, integrando un elemento calefactor, que puede ser cable calefactor o hilo radiante; mallas radiantes o mallas calefactoras; o folio radiante. Su funcionamiento se regula con un termostato o sistema inteligente.

Desprende calor de manera uniforme y a baja temperatura, sin generar corrientes ni puntos en los que se concentra el calor, por lo que no se desperdicia. Es muy cómodo, ya que es invisible (se sitúa completamente bajo el suelo, sin elementos a la vista), silencioso y no requiere mantenimiento.

Suele utilizarse en espacios de obra nueva o en rehabilitaciones de edificios, ya que su instalación es compleja y requiere una inversión inicial importante. Es un sistema adecuado para trabajar de forma continua, por lo que es aconsejable para espacios con un uso prolongado y constante.

Además de estos sistemas de calefacción, existen otros muchos como las calderas de gas natural y radiadores o la energía obtenida de fuentes renovables, como pudiera ser la fotovoltaica.

Nos gustaría destacar que, según afirma un estudio del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (Idae), la calefacción puede suponer en zonas frías de España hasta el 70% del consumo total en un hogar; por lo que debemos ser conscientes de la importancia que tiene elegir correctamente el sistema más adecuado para nuestro espacio y nuestras necesidades. Desde DPV te ofrecemos asesoramiento y nuestros servicios para la instalación de calefacción. Consulta nuestras ofertas de calefacción o solicítanos presupuesto de instalación de calefacción o para el cambio de la misma ¡No esperes más!

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